Me topaba esta mañana con esta increíble Left Side Story protagonizada por Alan Kempster. Este australiano apasionado de la moto que vio su brazo y pierna derecha amputados por culpa de un accidente de tráfico en el que un conductor ebrio le arrolló, me ha dejado literalmente con la boca abierta.
No solamente no se rindió tras este brutal trance, pero Alan sacó fuerzas de donde no había y se apoyó totalmente en el mundo del deporte para superar su nueva situación. Tras adaptar su motocicleta a sus necesidades (cosa que no le fue nada fácil), decidió que aún era pronto para dejar de vivir al máximo y con ganas, un poco de humor y mucha pasión empezó una nueva aventura de superación sobre ruedas.
Porque como le dice Alan a cualquier persona con alguna discapacidad (totalmente ampliable a cualquiera), si tienes un sueño o una pasión tienes que seguirlo. Tú eres el que tienes que hacer que suceda porque nadie lo va a hacer por ti.
No podemos estar más de acuerdo con él. Una vez más, queda demostrado que los límites sólo están en nuestra cabeza. Y vosotros lovers, ¿con qué historia de superación os quedáis?
